Otra de las corrientes más importantes de la música electrónica es el ambient, un término que fue patentado por Brian Eno, que decía que "el ambient debe ser tan ignorable como interesante", una definición perfecta para una música que se suele escuchar fundamentalmente en los chill outs, espacios para el relax que se habilitan en clubs, raves y festivales para que el público se desintoxique de los ritmos trepidantes que surgen de la pista.
Con el precedente de la música impresionista de Erik Satie y de los minimalistas americanos (Philip Glass, Steve Reich, Terry Riley), e incluso del anodino Muzak y el easy listening, gente como Orb, Pete Namlook, Minimaster Morris o José Padilla (el DJ del ibicenco Café del Mar) ha sabido crear atmósferas y texturas sintéticas que invitan a la relajación sin caer en la ramplonería facilona de la new age.
También el ambient ha dado origen a nuevos estilos como el ambient dub, el aislacionismo (el ambient de las entrañas) o el illbient, que supone una fusión del dub jamaicano con el ambient urbano y la música contemporánea y a cuyo principal heraldo, DJ Spooky, se debe la famosa frase de "dame dos discos y te construiré un universo". Una frase que define a la perfección la función que el discjockey ha alcanzado dentro de la moderna dance music como auténtico gurú mediático.